
En esta oportunidad les voy a hablar de la bióloga Katherine Iveth Calderón Mayo. Ella es una muy buena amiga, becada en España en la Universidad Complutense de Madrid. Ahora es viróloga y jefa de proyectos en Farvet-Chincha.
A mi parecer, es la mejor en su rama y ha ganado muchos premios en varios países. Hace unas semanas fue invitada a Japón y la verdad es que lleva muy en alto a nuestro Perú, es de admirar.
Justamente la fui a visitar a Chincha, donde vive actualmente con su esposo y su hijo de un año. A los pocos días de entrevistarla fue propuesta como jefa de proyectos científicos en Farvet-Chincha.
Es una excelente profesional, gran esposa y súper mamá. La conocí en España cuando llevábamos la maestría, becadas las dos y con muchos sueños, pero también con temor de encontrarnos en un lugar diferente a nuestra cultura y hacernos parte de otra tradición. Sin embargo, se logró.
Teníamos largas conversas sobre virus raros, sobre qué se haría para alargar la vida de los humanos y por qué utilizan a los roedores para sus pruebas raras que solo duran minutos. Ella, entre risas, me hizo saber que es una forma de experimentar y que no lo había inventado ella sino la ciencia, ja ja ja.
Tal vez esas largas conversas también eran una forma de buscar, en nuestro acercamiento, un pedazo de nuestro querido Perú.
Luego regresamos y ella, lógicamente, una capa, logró lo que siempre soñó. Son varias las investigaciones sobre ciencia, descubrir nuevos virus e incluso durante la pandemia cooperó en buscar la cura. Así inició con Farvet un proyecto sobre las vacunas vivas que dieron mucho que hablar, pero que por falta de recursos no se concretó. Sin embargo, la intención es lo que cuenta.
En su faceta de investigadora dirige proyectos a nivel nacional y ahora internacional. Fue invitada a Japón, a la Universidad de Aoyama, donde vieron el método CRISPR para anular un gen que brota el cáncer y donde unió alianzas estratégicas para que más investigadores se sumen al impacto.
Actualmente trabaja en investigaciones como virus oncolíticos, cuya finalidad es acabar con los virus tumorales del cuerpo humano, probados primero en animales. Alucinante en la investigación.
Mamá de Fernandito, quien tiene un año de edad y la invita a jugar cada vez que puede, es una madre dedicada y vela mucho por su familia. Su esposo Aldo, biólogo también, es cómplice de profesión y compañero de vida. Es decir, la mejor en su rama en la ciudad de Ica y valerosa madre dedicada.
Cuando la visité en Chincha, en su casa, para obtener la entrevista, conversamos en medio de juguetes, carritos, llantos, risas y de un niño que quería los brazos de su madre a cada momento.
Me queda claro que la vida de mamá es complicada. Sin embargo, al verla pude captar que aún existe en su mirada esa ilusión de una mujer, madre y profesional; esas ansias de descubrimiento por querer investigar muchas cosas más, esa pasión y vocación que veo en muy pocas personas y que en ella estaba muy impregnada.
Hablamos incluso sobre artículos científicos donde ponen en alerta que dentro del agua que consumimos a diario y de los productos alimenticios hay restos de plásticos, algo que debe preocuparnos mucho. Ella, con mucha seguridad, me manifestó que lo iba a investigar y, si es posible, erradicar, porque cuando uno tiene hijos es todo por ellos.
Grande Katherine, tenemos diez años de amistad y me encantó verte con esa energía, capacidad y lucidez por seguir logrando cosas. Ahora estudia un doctorado y sin duda también es la mejor en eso.
Escribo sobre ella porque quiero que la conozcan, destacar su trabajo, su ímpetu, su energía y su valor de madre, investigadora, mujer y profesional, roles que hoy en día merecen destacar.
Con este artículo quiero invitarte a ti, sí, a ti que quieres hacer más cosas en tu profesión, para tu familia y para tu vida profesional, a que no te dejes vencer. Si hay fuerza, energía y voluntad, todos podemos destacar en lo que nos gusta.
Si quieres salir fuera del país, estudiar en otro lado o ser becado, todo es cuestión de buscarlo, de analizar qué se quiere lograr en un mundo profesional y para la vida misma. No nos debe amilanar el miedo ni ese constante que decimos: «No podemos». Hay que ir cambiándolo.
Y para ti que estás fuera del país, luchando cada día, acostumbrándote a otras actividades, otra cultura, otro horario u otra comida, resiste, que todo es por un bien a mediano o largo plazo.
Después ven y haz patria en tu tierra, que tanto nos necesita, Perú. Estoy segura de que, como Katherine, hay miles más de profesionales que salen fuera, la luchan, se esfuerzan y dan todo de sí para luego disfrutar y sentirse plenos de estar aportando a su país.
Larga vida a Katherine y a todos aquellos que la luchan fuera de su país. Que el talento no se quede fuera y que vuelva multiplicado a nuestro país, que la esperanza nunca se apague.

Sobre la autora:
Leyla Córdova. Docente en universidades nacionales y privadas, con una maestría en Comunicación y Desarrollo Social por la Universidad Complutense de Madrid, obtenida gracias a una beca del Estado peruano. Tiene amplia experiencia en Comunicación y Pedagogía. Actualmente es directora de CIPP ICA, una institución dedicada al desarrollo profesional. Además, es presidenta de la Asociación Cultural «Conde de Lemos» desde 2023 y organizó la 7ma Feria Internacional del Libro de ICA 2024 en la plaza de Armas de la ciudad.