A seis meses de su elección, el papa León XIV enfrenta el desafío de conducir una Iglesia que busca responder a las denuncias de abuso de poder y a la pérdida de confianza entre los fieles. Ese fue uno de los temas abordados en la cuarta jornada del Hay Festival Arequipa, durante la mesa “El catolicismo en el siglo XXI”, en la que participaron la periodista Paola Ugaz, el filósofo Pablo Quintanilla y la periodista vaticanista Ann Allen.
Los expositores coincidieron en que el pontífice, de origen peruano, llega al cargo con un conocimiento directo de la realidad latinoamericana. Ann Allen, corresponsal en Roma y una de las primeras en entrevistarlo, recordó que su primera experiencia pastoral fue en el Perú en 1985, luego de culminar sus estudios en Roma. En ese periodo, explicó, trabajó en comunidades afectadas por la pobreza y la inestabilidad, lo que definió su manera de entender la misión de la Iglesia.
Paola Ugaz señaló que esa experiencia será determinante para enfrentar casos como el del Sodalicio de Vida Cristiana, organización religiosa peruana denunciada por abusos físicos, psicológicos y económicos. La periodista relató que durante su investigación sobre el Sodalicio, el entonces obispo de Chiclayo, Robert Prevost —hoy papa León XIV—, conocía de cerca la situación y la magnitud de los hechos. “Al papa no hay que explicarle el Perú, él conocía a José Antonio Eguren y sabía lo que ocurría”, dijo.
Según Ugaz, el nuevo pontífice deberá continuar los esfuerzos de la Santa Sede por revisar las estructuras internas que permitieron los abusos dentro de congregaciones como el Sodalicio o el Opus Dei. Indicó que, en su etapa anterior, León XIV mostró interés en reunirse con víctimas y promover investigaciones que busquen transparencia y reparación.
El filósofo Pablo Quintanilla consideró que la Iglesia Católica enfrenta un cambio de época. Sostuvo que, desde la Edad Media, la institución estuvo asociada a sectores con acceso a la educación, pero que hoy enfrenta una sociedad más informada y crítica. “La Iglesia debe adaptarse a un contexto en el que las personas buscan fundamentos racionales para su fe”, señaló. Para Quintanilla, el papa León XIV tiene el reto de mantener la unidad en una institución diversa, en la que coexisten distintas corrientes teológicas y posturas sobre el futuro del catolicismo.
Ann Allen agregó que el Vaticano mantiene sus propios ritmos institucionales, pero que el nuevo papa podría favorecer un intercambio más directo entre la Iglesia y el mundo contemporáneo. “Tiene una mirada global, pero también una comprensión concreta de las desigualdades y los problemas estructurales de América del Sur”, afirmó.
Durante la conversación, los participantes coincidieron en que los principales desafíos del pontificado estarán relacionados con la gestión de los abusos, la administración de los recursos económicos y la búsqueda de una mayor transparencia en las estructuras eclesiales.