La presidenta Keiko Fujimori lo afirmó durante su primer mensaje a la nación, pronunciado el 28 de julio de 2026, después de recibir la banda presidencial en el Congreso de la República. Al describir el estado del país que recibe, Fujimori sostuvo que “[…] el Perú tenga hoy la mayor desigualdad de ingresos de América Latina”.
Tras analizar las mediciones que realizan algunas organizaciones internacionales a través del coeficiente de Gini y otros indicadores de concentración de ingresos, Pancarta.pe determinó que dicha afirmación es engañosa.
¿Cómo se mide la desigualdad?
El coeficiente de Gini es uno de los indicadores más utilizados para comparar la distribución general del ingreso. Es empleado por instituciones como el Banco Mundial, la CEPAL y la OCDE. No obstante, no es la única medida válida de desigualdad.
El Gini se expresa en una escala de 0 a 1 o de 0 a 100. El valor 0 representa igualdad total, situación hipotética en la que todas las personas reciben el mismo ingreso. El valor 1 o 100 representa la desigualdad máxima, en la que una sola persona concentra todos los ingresos.
Es decir, resume qué tan desigualmente se distribuyen los ingresos entre el conjunto de la población.
La CEPAL calcula sus indicadores regionales a partir de encuestas oficiales de hogares y armoniza sus variables mediante el Banco de Datos de Encuestas de Hogares, conocido como BADEHOG. Este proceso busca generar indicadores socioeconómicos comparables entre los países, aunque las encuestas nacionales mantienen algunas diferencias metodológicas.
La comparación según el coeficiente de Gini
En 2024, el Banco Mundial registró para el Perú un índice de Gini de 40,1 puntos. Ese mismo año, al menos nueve países latinoamericanos presentaron valores superiores:
Por lo tanto, según el Gini del Banco Mundial, el Perú no tenía la mayor desigualdad de ingresos de América Latina. La afirmación utiliza el superlativo absoluto “la mayor”, por lo que bastaría encontrar un solo país con un valor superior para descartarla bajo este indicador. En este caso existen varios.
Otros indicadores ofrecen un resultado diferente
El Gini no es la única manera de medir la desigualdad. También puede examinarse qué proporción del ingreso nacional recibe el 10 %, el 1 % o el 0,1 % más rico.
En abril de 2026, Our World in Data publicó una comparación elaborada con información de la World Inequality Database. El análisis incluyó a siete países sudamericanos y algunos países de Latinoamérica con estimaciones comparables de ingresos antes de impuestos correspondientes a 2022.
Cuando se observó la proporción del ingreso recibida por el 10 % más rico, Colombia ocupó el primer lugar. En cambio, al analizar al 0,1 % más rico, el Perú apareció primero: ese grupo concentraba aproximadamente el 22 % del ingreso nacional, la proporción más alta entre los países comparados y, según esa base, la más elevada del mundo en ese año.
Los datos más recientes de la misma fuente estiman que, en 2024, el 1 % más rico del Perú recibió el 35,8 % del ingreso antes de impuestos, por encima de Colombia, Chile, Brasil y México. Es decir, de cada S/100 de ingreso estimado, S/35,80 correspondieron en conjunto al 1 % más rico y los S/64,20 restantes se distribuyeron entre el otro 99 %.
Esta metodología combina encuestas, registros fiscales y cuentas nacionales para captar mejor los ingresos más altos, que suelen aparecer subestimados en las encuestas de hogares.
Sin embargo, esta publicación de Our World in Data solo tomó de muestra a 7 países de los 10 países de Sudamérica, y omite a la mitad de los países de América Central para que sea concluyente a nivel Latinoamérica.
En consecuencia, Perú no se encuentra en el puesto número 1 a nivel de Latinoamérica como el país con mayot diferencia de ingresos; por lo tanto, la afirmación de Keiko Fujimori es engañosa.