Ponente: Oscar Paz Campuzano
Moderador: Dirceu Chavez
Fecha: 29 de noviembre del 2025
El taller “Manual de Supervivencia para Escribir una Crónica Periodística” congregó a estudiantes y periodistas que buscan aprender a narrar hechos reales con un estilo que despierte emociones. A lo largo del encuentro, el periodista y escritor Oscar Paz Campuzano compartió su visión sobre cómo transformar lo cotidiano en relatos que cautiven, sin perder la esencia informativa. Mediante ejemplos claros y cercanos, se resaltó la relevancia de hallar el ángulo humano de cada historia, crear inicios que enganchen al lector y mantener un equilibrio entre la sensibilidad narrativa y el rigor periodístico.
«Una crónica es un cuento que es de verdad». Esta célebre definición de Gabriel García Márquez captura la esencia de uno de los géneros más fascinantes y exigentes del periodismo. La crónica es el punto de encuentro donde la rigurosidad de la investigación periodística se fusiona con la libertad y las herramientas de la literatura. No es solo informar; es contar, conmover y revelar una verdad profunda sobre la condición humana.
Este género funciona como un laboratorio, un espacio para la experimentación narrativa. El escritor mexicano Juan Villoro lo describe brillantemente como el «ornitorrinco de la prosa», un híbrido capaz de adoptar formas diversas y romper moldes. En sus páginas conviven el dato duro, el diálogo cinematográfico, la reflexión personal y la belleza verbal.
Tu peor enemigo no es la página en blanco, es el miedo a equivocarte
Oscar Paz Campuzano argumenta que el principal obstáculo para los escritores no es la falta de ideas, sino la incapacidad de desarrollar una «mente de escritor». Este bloqueo no proviene de la página vacía, sino de algo mucho más profundo: el «miedo a hacerlo mal». Este temor, explica, a menudo nace de un «ego Monumental». Para un escritor, y especialmente para un periodista cuyo ego puede estar «en la estratosfera», la idea de producir algo imperfecto es paralizante.
Esta perspectiva es fundamentalmente liberadora. Nos enseña que el objetivo no es la perfección instantánea, sino el acto de escribir. Cambia nuestra identidad de alguien que quiere escribir bien a alguien que simplemente escribe. Como cualquier músculo, la habilidad de narrar se fortalece con la «constancia», con la disciplina de presentarse ante la página una y otra vez. El verdadero fracaso no está en un texto imperfecto, sino en la parálisis que impide que ese texto siquiera exista. El primer borrador no tiene que ser bueno; solo tiene que ser.
La crónica no es solo información, es un «cuento que es verdad»
A menudo pensamos en el periodismo como un vehículo de información pura, destinada a ser consumida y reemplazada. La crónica periodística, sin embargo, opera en otro plano. Es un género híbrido que fusiona el rigor del periodismo con las herramientas de la literatura. Su meta no es simplemente informar, sino convertirse en arte que trasciende el tiempo, a diferencia de una noticia que caduca en horas.
Para explicar esta dualidad, Paz Campuzano recurrió a la definición de Gabriel García Márquez, una frase tan sencilla como revolucionaria: una crónica es un cuento que es verdad.
Este concepto es, en palabras del propio ponente, «altamente complejo» porque «nos permite traspolar toda la teoría del cuento a la crónica». De repente, el cronista tiene permiso para usar todo el arsenal de la ficción —construcción de personajes, desarrollo de conflictos, exploración de temas universales— con una única e inquebrantable regla: cada elemento debe estar anclado en la realidad. La crónica periodística no inventa, pero sí moldea los hechos para revelar una verdad más profunda y humana.
Lo extraordinario se esconde en lo cotidiano
Es fácil pensar que las grandes crónicas solo nacen de eventos monumentales. Sin embargo, una de las lecciones más valiosas es que las historias más trascendentes a menudo se esconden a plena vista, en los detalles del día a día.
Para ilustrarlo, Paz Campuzano citó al cronista Luis Tejada Cano, quien afirmaba que «el mejor cronista es el que sabe encontrar siempre algo de maravilloso en lo cotidiano». No se necesita un acontecimiento histórico para revelar una verdad universal; se necesita una mirada capaz de ver lo profundo en lo aparente.
Como ilustra el perfil que Julio Villanueva Chang escribió sobre el dentista de Gabriel García Márquez, un tema aparentemente mundano puede convertirse en una ventana a lo extraordinario. La visita de un escritor famoso a un consultorio dental se transforma en una exploración de cómo un encuentro puede alterar una vida y revelar la humanidad detrás del mito. La magia no está en el evento, sino en saber mirar.
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¿Qué historia estás esperando contar?
Estas lecciones nos liberan de la tiranía de las reglas y las expectativas. Nos recuerdan que escribir es una actividad profundamente humana, que exige no solo técnica, sino también mentalidad, coraje emocional y una mirada curiosa. El viaje del narrador no es hacia la perfección externa, sino hacia una conexión interna que permite encontrar arte en la verdad y maravilla en lo cotidiano.
El verdadero arte de narrar no reside en la grandiosidad del tema, sino en la profundidad de la mirada y la autenticidad del sentir. Después de todo, ¿Qué historia a tu alrededor está esperando ser contada con el arte y la humanidad que merece?
Revisa la transmisión del taller aquí: