En 2023, el Centro de Mantenimiento Aeronáutico del Ejército del Perú (CEMAE) ubicado en la región Arequipa, contrató a la empresa panameña Milenium Veladi Corp para realizar el mantenimiento mayor (overhaul) de tres helicópteros rusos MI-171(2) y MI-8(1). Los helicópteros deberían estar operativos para la atención de emergencias ante la habitual temporada de lluvias o peligros asociados a desastres naturales o el Fenómeno del Niño, pero ello no sucede hasta la fecha.
La historia
Este tipo de mantenimiento consiste en una revisión completa de las aeronaves: las desmontan, se cambian piezas clave y se prueban para recuperar su vida útil. El contrato se firmó por un monto equivalente a 20,3 millones de dólares. Se fijó un plazo inicial de 300 días para la entrega final del mantenimiento. Luego fue ampliado a 439 días, con fecha de culminación el 30 de diciembre de 2024.

Días antes del vencimiento, la empresa alegó “fuerza mayor” y anunció que pediría más tiempo para terminar los trabajos. El CEMAE rechazó el pedido y declaró vencido el contrato.
A pesar de la negativa, la empresa solicitó nuevamente una ampliación de 151 días, pero fue rechazada otra vez el 22 de enero de 2025. Luego acudió a una conciliación extrajudicial, que se extendió por seis meses y que concluyó sin acuerdo de las partes en agosto de 2025. Hasta fines de septiembre la Procuraduría del Ejército informó que no se había iniciado ningún arbitraje para resolver la controversia. Mientras tanto, los helicópteros siguen inoperativos.
En todo este trayecto temporal el Ejército aplicó penalidades diarias de 18 mil 155 soles desde el 31 de diciembre de 2024. En abril de 2025, las multas alcanzaron el tope legal del 10 % del contrato (1,97 millones dólares). Además, el área de calidad del CEMAE calculó que la inactividad de los helicópteros generó pérdidas operativas superiores a los 6 millones de soles, por las horas de vuelo que no se pudieron realizar. Han pasado más de 283 días desde el vencimiento del contrato.
Más irregularidades
El mantenimiento también incluía la adquisición de nuevos componentes desde Rusia. La empresa informó que los últimos tres envíos de repuestos saldrían en septiembre de 2025. Sin embargo, el CEMAE señaló que no recibió confirmación de su llegada. Hasta el 1 de octubre se habían recibido 1 936 piezas, pero aún faltaban 456 y otras 72 estaban observadas por fallas o documentos incompletos.

En una visita de control realizada el 30 de septiembre de 2025, un oficial y dos técnicos del CEMAE reportaron a la Contraloría que varias actividades en el mantenimiento de los helicópteros EP-654, EP-666 y EP-669, no habían sido completadas.
El informe también reveló que las mangueras, los tanques de combustible y las palas del rotor principal tenían entre 13 y 16 meses de antigüedad desde su fabricación, reduciendo su vida útil. El mantenimiento debía garantizar 2 000 horas de vuelo o 8 años de uso, por lo que el uso de piezas antiguas afecta la durabilidad esperada de las aeronaves.