El Juzgado Especializado en Delitos de Violencia Contra la Mujer y los Integrantes del Grupo Familiar de Cerro Colorado otorgó comparecencia por restricciones para E. T. C. (32) acusado del feminicidio de su expareja R.F.P. (28) tras ser detenido el pasado 30 de marzo. De acuerdo al juez, el implicado cuenta con arraigo laboral, familiar y domiciliario, situación que reduce el riesgo de fuga.
El investigado admitió que golpeó a su expareja en brazos y piernas tras una discusión por una salida el domingo 29 de marzo, alegando que ella se negó a entregarle el celular para ver con quien conversaba. Sin embargo, negó haberla atacado en el abdomen, zona donde se produjo la lesión mortal.
Horas después, al presentar malestar estomacal, el varón trasladó a su expareja al centro de salud de PeruArbo, donde falleció. Cabe precisar que la necropsia reveló que la causa de la muerte fue un shock hipovolémico por hemorragia interna debido a una laceración hepática, además de policontusión en distintas partes del cuerpo.
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Si bien la Fiscalía sostiene que la lesión en el hígado fue producto de una patada que habría ocasionado el deceso, para el magistrado no se han acreditado lesiones contundentes en la zona abdominal que respalden plenamente esa hipótesis. Concluyó que no se puede establecer con certeza una intención de matar por parte del investigado.
Por otra parte, los familiares de la víctima protestaron el 3 de marzo en la Plaza de Armas de Arequipa, exigiendo justicia, celeridad de la investigación y cadena perpetua para el imputado a quien acusan de presuntamente haber golpeado a su expareja hasta provocarle la muerte dentro de su vivienda en Cerro Colorado.
“Pedimos justicia, mató a mi sobrina (…) Nos engañó, nos dijo que ella se envenenó, pero no era así. Tantos golpes tenía ella adentro, hasta su higadito se reventó”, declaró una tía de R.F., a Visión Sur. Según los familiares la madre de familia deja en orfandad a dos menores de 4 y 10 años de edad.